Los motores turboalimentados están ganando en los últimos años muchas batallas. Las restricciones sobre emisiones, cada vez más exigentes, y el elevado precio del carburante tienen la culpa.
Sin embargo, hay una marca que sigue sin querer dar su brazo a torcer, Lamborghini. La marca italiana ha vuelto a apostar por un motor atmosférico para su Aventador LP700-4, toda una declaración de intenciones.
Sin embargo, con la renovación del Lamborghini Gallardo rondando en un futuro próximo, Stephan Winkelmann, máximo responsable de la marca, fue preguntado acerca de la posibilidad de que este modelo sí contara con un motor de este tipo.