La adaptación en un vehículo así es sencilla, hay bastante espacio de carga para colocar el tanque de gas sin hacer grandes cambios, el habitáculo no se ve mermado, y sigue habiendo un maletero razonable. Detrás puede tener dos o cuatro plazas (según prefiera el cliente). Según Ford el consumo de gas es casi idéntico al de gasolina.
Aún así, el precio del gas natural comprimido en Estados Unidos es menor que el de la gasolina, así que el coste final por kilómetro viene a ser la mitad que con la gasolina. El ahorro para quien hace muchos kilómetros es importante. Además de esto, las emisiones (y no solo de CO?) son más bajas con el gas natural (y mucho más bajas si se compara con un taxi diésel).
Ayuda bastante a la implantación de este tipo de taxis el tener una infraestructura de repostaje razonable. En California ha mejorado estos últimos años. Taxis y autobuses de gas natural (y por supuesto también los híbridos) son una muy buena alternativa a los de motor diésel, en las grandes ciudades con problemas de contaminación.