La primera carrera estuvo muy apretada hasta la bandera a cuadros. Los debutantes Pastorelli y Buurman se hicieron con el liderato de la prueba desde el principio. Consiguieron una ventaja que les permitía tener cierta tranquilidad, pero después de las obligatorias paradas en boxes, Luhr y Krumm fueron reduciendo la brecha, hasta acabar a tres décimas de los vencedores. Un resultado que dieron por bueno y que les bastó para asegurarse el título a falta de una carrera.
La segunda carrera tuvo un inicio caótico. En la salida hubo un toque múltiple que se saldó con el abandono de varios pilotos, entre ellos los recién proclamados campeones Luhr y Krumm. No acabaron ahí los incidentes. El coche de seguridad tuvo que salir a pista, y a pesar de que los adelantamientos con éste en la pista están prohibidos, alguno que otro no se percató de ello. A la postre, Pastorelli y Buurman se erigieron como vencedores.