Marchionne es una máquina. Si hay un personaje en la industria del automóvil, ahora que Bob Lultz está "un poco escondido", que pueda levantar expectaciones cada vez que abre la boca, ese es el CEO de Fiat. Entrevistado por Automotive News acerca de novedades sobre Ferrari y Maserat
i, el italiano confirmó que el objetivo "a medio plazo" para la marca del
cavallino rampante es situarse en las 10.000 unidades anuales, y nunca pasar de ahí, para preservar la esencia y el valor de la marca.
Es por ello que la marca de Módena no entrará en segmentos de gran volumen. Para cubrirlos mientras ataca a Bentley y Porsche, la Fiat tiene a Maserati, que buscará multiplicar por diez sus ventas anuales para llegar a las 60.000 unidades. Marchionne dijo que los pilares para este crecimiento serán la nueva berlina "anti M5", con motores V6 y diésel, el nuevo Quattroporte, y el nuevo SUV del tridente, anticipado por el Kubang prototipo.