La historia del Jaguar XJ220, uno de los superdeportivos más deseados de los años 90, se remonta a 1988. Por aquel entonces se presentaba en el Salón del Automóvil Británico en Birmingham una máquina espectacular denominada XJ220 por haber conseguido el meritorio hito de superar las 220 mph, o lo que es lo mismo, 354 km/h que estaban holgadamente por encima de los 323 km/h que había marcado tan sólo un año antes el propio Ferrari F40.
El entusiasmo de la crítica y los aficionados fue tal, que Jaguar no tardaría en realizar los correspondientes estudios de viabilidad que pusiesen de manifiesto la conveniencia de producir el Jaguar XJ220, un superdeportivo que en ningún momento había sido pensado para su comercialización. Fue entonces cuando se decidieron a abandonar el V12 de 6.2 litros original para optar por una alternativa compatible con las normativas de emisiones como fue el definitivo V6 de 3.5 litros turboalimentado por partida doble con sendos Garret T3.
¿Pero en qué momento se pasó del prototipo original y su V12 a un motor V6?