La historia comienza tras el rodaje de la película “Winning“, estrenada en el año 1969 y renombrada como “500 Millas” en el doblaje castellano. Esa película, recomendable para todo amante del motor, supuso un punto de inflexión en la vida de Newman, acercándole al mundo del automovilismo, algo que le acompañaría hasta su fallecimiento. Entonces pondría en las manos de Jerry Eisert, reputado constructor de la Indycar, este Volkswagen Escarabajo descapotable de 1963 para darle un lavado de cara tan profundo que ni su propia madre lo reconocería.
El Volks se convirtió entonces en un lobo con piel de cordero, un coche de carreras camuflado bajo un exterior relativamente discreto. En la parte trasera se montó la mecánica V8 Ford Windsor, con 300 CV, acoplada a una caja de cambios ZF de cinco relaciones. Tuvieron que eliminar el asiento posterior para poder dar cabida al motor, situado en posición central-trasera y la refrigeración también fue totalmente retocada, ahora siendo líquida con nuevos radiadores situados bajo los capós delantero y trasero. El tren de rodaje recibía una suspensión deportiva.