La casa inglesa ha decidido retrasar la llegada de su modelo de acceso, el Jaguar X-Type (no sabemos si se seguirá llamando así), hasta por lo menos el año 2016 (se habla incluso de 2017), momento en el que se renovará el Jaguar XF.
El problema, según Adrian Hallmark (director de la compañía), es que ambos modelos tendrían un tamaño bastante parecido, y competirían entre ellos por las ventas. La solución es esperar a un Jaguar XF de mayor tamaño que deje espacio para el modelo más asequible de la casa.
Por contra, los responsables de la casa inglesa justifican esta decisión, argumentando que tendrán más tiempo para desarrollar el nuevo modelo, y de esta manera irrumpir con fuerza en el mercado dentro de unos cinco años.