La primera transacción se realizará a través de Sojitz Corporation, dueño del 34 por ciento de Hyundai Argentina, de manera que la marca exportará harina de soja por 50 millones de dólares a Vietnam, donde Sojitz tiene una licencia para exportar productos.
Además de Hyundai, el Gobierno argentino ya ha aprobado planes de exportación para General Motors, Volkswagen, Mercedes Benz, Porsche, Fiat, PSA Peugeot Citröen, Alfa Romeo y Ford, que tendrán también que compensar su déficit comercial.
Es solo mi punto de vista, pero una medida como esta no tiene ni pies ni cabeza. Ni siquiera se me ocurre alguna teoría económica (quizá retorciendo la escuela mercantilista…).
El resultado de esta política es evidente: inflación. Las marcas extranjeras subirán los precios de sus coches para compensar el gasto realizado en productos alimentarios (que aumentarán de precio por el aumento de las exportaciones), y además, la restricción a la entrada en el número de vehículos acabará subiendo el precio de los coches locales, lo que limitará todavía más el número de exportaciones.