Ahora mismo en Europa, el fabricante japonés de los tres elipses ya tiene normalizada la situación. Hubo problemas para tener algunas piezas desde Japón, como airbags, sistemas de climatización, centralitas de motores o pigmento para las pinturas metalizadas. Ya se fabrica a ritmo normal, en Japón están al 90%.
El objetivo es ahora recuperar el tiempo perdido, fabricando a tope, para reducir los plazos de entrega y recuperar cuota de mercado. Algunos modelos, como el cotizado Toyota Prius, requieren un tiempo de espera de nueve meses, y eso es más de lo que muchos clientes están dispuestos a esperar.
Y ojo, que Mercedes-Benz todavía tiene margen para coronarse como King of the USA, pues este mes se lanza el nuevo Mercedes Clase M, y en ese mercado ese coche se vende muy bien. BMW no se queda precisamente corta en lanzamientos, así que habrá que esperar al último momento para conocer al justo vencedor en la batalla de las ventas.