Ahora sí, Aston Martin puede considerarse miembro del reducido club del millón de euros. Tras meses paseando la unidad de exhibición, el fabricante británico ha hecho entrega del primer One-77 de producción a su primer comprador en Mónaco. El propietario, del que no tenemos más detalles (salvo que aparentemente es cliente del Hotel de Paris de Montecarlo), ha desembolsado la monumental cifra de 1.340.000 euros para poder conseguir su llave de cristal, que abrirá las cuadras de los 750 caballos atesorados por el motor 7.3 V12 del Aston Martin más atrevido en la historia de la firma.
Ya solo quedan 76 por entregar. Según Aston Martin, todos se habrán fabricado antes de que termine el año.