El único Gran Premio de Pescara que se disputó lo ganó Stirling Moss, después de casi 3 horas de carrera en las que dio un total de 18 vueltas. Segundo acabó Juan Manuel Fangio, a casi 3 minutos del ganador. Tanto la vuelta rápida como la pole se realizaron en poco menos de 10 minutos, buena muestra de la exagerada extensión del circuito de Pescara.
Conviene indicar que en 1957 fue la primera vez que la Fórmula 1 tuvo en su calendario dos pruebas celebradas en el mismo país, el Gran Premio de Pescara y el Gran Premio de Italia, en Monza.
El trazado siempre tuvo fama de peligroso, al igual que Nürburgring-Nordschleife y la antigua configuración de Spa-Francorchamps. El circuito de Pescara albergó su última carrera en 1961, momento en el cual los organizadores decidieron cerrarlo debido a las dificultades existentes para garantizar la seguridad, tanto de los pilotos como de los espectadores.
El circuito de Pescara pertenece a aquella época en la que los pilotos eran auténticos valientes, a veces hasta inconscientes, que literalmente se jugaban la vida en El asfalto.