Con ustedes, el nuevo Porsche 911.

Después de que hace unos días se filtraran las primeras imágenes oficiales de la nueva generación del Porsche 911, el fabricante alemán ha decidido hacer pública la nueva entrega de su modelo más popular. La verdad es que si no tenemos en cuenta las modificaciones en la trasera y en el interior, donde los cambios han sido más profundos, a primera vista podríamos decir que el diseño del deportivo alemán es más bien continuista, manteniendo el mismo espíritu que siempre ha caracterizado un modelo que ya cuenta con 48 primaveras a sus espaldas. Sin embargo, las clásicas líneas de su carrocería esconden más novedades de las que se pueden ver a simple vista, como por ejemplo la batalla, la cual ha crecido en hasta 10 centímetros respecto de la generación saliente, o la nueva gama de motores, un 16% más eficientes que en la generación anterior.

Para empezar, y tal y como sucedía en la generación anterior, el 911 se ofrecerá en dos niveles básicos diferenciados: el Carrera y el Carrera S. A parte de las ligeras diferencias estéticas, como puedan ser las llantas de diferente diseño o la doble salida de escape para el acabado Carrera S, las principales diferencias las encontramos en el apartado mecánico. Para mover la versión Carrera, Porsche ha evolucionado el motor bóxer de 3.4 litros presente en el Boxster S y el Cayman S, consiguiendo una potencia de 350 CV. No obstante, aquí el dato más significativo no es precisamente la potencia en sí, sino la reducción que los técnicos de Stuttgart-Zuffenhausen han conseguido en términos de emisiones y consumos.

El renovado motor 3.4 consume únicamente 8,2 l/100 km, una cifra que rebaja en 1,6 l/100 km los datos de la generación anterior. En lo que hace referencia a las emisiones de CO2, el nuevo 911 Carrera se convierte en el primer modelo en ofrecer unas emisiones inferiores a los 200 g/km. Aunque no es una cifra para tirar cohetes, se ha de reconocer que para lo que viene siendo un Porsche, no está nada mal. El Porsche 911 Carrera S, por su parte, monta un motor bóxer de 3.8 litros y 400 CV de potencia. Aquí los consumos se han reducido en un 14%, dejando la cifra en 8,7 l/100 km (1,5 l/100 km menos que en la generación 997), mientras que las emisiones se sitúan en los 205 g/km.

A nivel de prestaciones, el Porsche 911 Carrera equipado con el cambio PDK es capaz de pasar de 0 a 100 km/h en tan sólo 4,6 segundos (una cifra que se reduce en 0,2 si optamos por el paquete Sport Chrono). Por su parte, el 911 Carrera S equipado con el cambio PDK baja los registros de la versión Carrera hasta los 4,3 segundos (4,1 con el paquete Sport Chrono). No quiero pensar de lo que será capaz el 911 Turbo con tracción a las cuatro ruedas. De momento no hay datos oficiales sobre la velocidad máxima, aunque es de esperar que superen fácilmente los 300 km/h.

Parte del éxito en la significativa mejora de la eficiencia corresponde al menor peso del conjunto: gracias al uso intensivo del aluminio y el acero en la carrocería, se ha conseguido reducir el peso en 45 kilos respecto de la generación anterior. Sin embargo, lo que más sorprende es que el nuevo Porsche 991 ha crecido prácticamente en todas las cotas, a pesar de lo cual los ingenieros han conseguido bajar el peso de forma importante (no quiero pensar lo que serán capaces de conseguir cuando presenten las versiones GT3 RS y GT2). Para empezar, la batalla crece ni más ni menos que en 100 milímetros, una cifra bastante importante que de alguna forma se ve compensada con la reducción de la altura. El resultado de todo ello es una carrocería con un diseño muy esbelto y estilizado, que ha sabido incorporar muy bien los aumentos en la batalla, la longitud o en el ancho de vías.

Que el coche sea más ancho y más bajo, evidentemente, sólo puede conllevar cosas positivas, y en este sentido, la dinámica del modelo ha mejorado de forma notable gracias, entre otras cosas, a un centro de gravedad más bajo. El eje trasero también ha sido profundamente revisado, lo que unido a una nueva dirección electro-mecánica, seguramente mejorará el rendimiento de la nueva generación de forma significativa. A todo ésto, también hay que sumar el Porsche Dynamic Chassis Control (PDCC), un sistema que vendrá de serie en algunas versiones, y que se encargará de controlar el balanceo de la carrocería en conducción deportiva.

Como veis, gracias a la reducción del peso del conjunto y a una renovada gama de motores donde las prestaciones han tenido la misma importancia que los niveles de eficiencia, Porsche ha conseguido reducir las emisiones y el consumo (en un 16% de media, como mínimo) sin por ello penalizar las prestaciones. Elementos como los sistemas start/stop, la dirección electro-mecánica y una aerodinámica más trabajada no han hecho más que ayudar a conseguir estas cifras, aunque uno de los elementos clave en este sentido también ha sido el nuevo cambio manual de siete relaciones, con unos desarrollos sensiblemente más largos en 6ª y 7ª que ayudan a circular rápido a bajas revoluciones. Junto con el cambio manual, Porsche también ofrece el ya conocido cambio PDK de doble embrague y siete relaciones también.

El interior es otro de los elementos donde más modificaciones encontramos. La más importante de ellas, sin duda, es la introducción de una consola central que se prolonga hacia el centro del habitáculo y la zona que separa los dos asientos delanteros. Para los que tengan buena memoria, se trata de una configuración que recuerda bastante a la del Porsche Panamera y a la del Carrera GT, y convierte el interior del 911 en un espacio mucho más envolvente. Por su parte, los clásicos cinco relojes de Porsche siguen con la tradición de situar el cuenta-revoluciones en posición central, aunque esta vez, una de las esferas ha cedido su lugar a una pantalla LCD de alta resolución donde podremos ver diferentes parámetros del motor.

A diferencia de la generación anterior, ahora ya no habrá excusas para optar por el cambio PDK de doble embrague: la diferencia de precio entre éste y el manual de siete relaciones es de tan sólo 2500€, una cifra ciertamente asumible cuando hablamos de un modelo con un precio de seis dígitos. En resumidas cuentas, tenemos un nuevo 911 más ancho, más bajo, más largo, más ligero, más potente, más rápido y más eficiente, que ha conseguido mantener el espíritu y las líneas originales del modelo, aunque sin por ello dejar de mirar al futuro. Más información en el salón de Frankfurt.

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