Escrito por Daniel Orezzoli
Para quien ha tenido la oportunidad de visitar la ciudad de Turín (Torino), capital de la provincia del Piemonte en el norte de Italia, no puede haber pasado por alto una gran construcción moderna emplazada en el corazón de la ciudad, a un costado del Corso Unitá d’Italia, a orillas del rio Po.
Esta gran obra arquitectónica que data de 1960 alberga el museo dell’automobile, una muestra muy extensa de la historia del automovil, iniciativa que data de la década de los años veinte gracias a un apasionado a los motores que de muy joven comenzó una colección que nunca se detuvo hasta su muerte, un par de años antes que la muestra se trasladara a la sede actual. Me refiero a Carlo Biscaretti Di Ruffia, descendiente de una de las familias fundadoras de la Fiat.
A casi cincuenta años de su inauguración el museo fue objeto de una completa reestructuración por una suma de más de 30 millones de Euros y acaba de ser reabierto al público en el mes de Marzo de este año.