Pero volvamos a 1965.Por estas curvas pasaban, a todo trapo, los mejores deportivos de la época; compartiendo protagonismo con un sinfín de coches más modestos: Ferrari 250 GTO, 250 LM o 250 GT Lusso, los Alpine A110 (Vinatier), Porsche 906, un Austin Healey 3000 con Timo Mäkinen al volante, picado con Rauno Altonen, su compañero de equipo en el equipo Mini, al volante de un Austin-Healey Sprite Spider. |