El empresario Will Riley afirma que compro los derechos para utilizar el logo y la imagen de MG cuando adquirió la filial MG Sports and Racing durante la liquidación de los activos del fabricante británico, algo que de ninguna manera aceptan los abogados de Nanjing.
Nanjing Automobile, compradora de la fabrica y los derechos sobre MG, ha interpuesto una demanda para evitar el uso de la marca en cualquier coche que no sea fabricado por el grupo.
Ahora el Birmingham Post publica que, el empresario dispuesto a resucitar este superdeportivo derivado del Qvale Mangusta, ha sido detenido por las autoridades británicas entre acusaciones de robo, delitos contra la propiedad intelectual e impago. Las demandas le llegan desde todas partes, y ponen en tela de juicio el futuro del modelo. Si es que alguna vez llegó a tenerlo.
Parece que nunca veremos en las calles al espectacular MG X-Power.