Entre los objetivos, algunos muy definidos, como reducir el peso y extender la política de motores más pequeños sobrealimentados. Un dato: Volkswagen maneja previsiones en las que las motorizaciones diesel tomarían aún más protagonismo en las ventas.
Seguirán confiando en el cambio de doble embrague DSG, aunque con un reto; se espera que la modalidad de 7 velocidades pueda estar disponible incluso para las versiones de mayor potencia, como el GTI.
La actual caja de 7 marchas está diseñada para soportar hasta 250 Nm. El límite de par está determinado principalmente por los embragues usados. La de 7 relaciones cuenta con dos embragues monodisco en seco, mientras que la de 6 cuenta con dos embragues multidisco bañados en aceite. Entre ambas existe una diferencia de peso notable (70 frente a 93 Kg).
Un Volkswagen eficiente.
Ahora mismo se barajan dos posibilidades para conseguir aumentar la eficiencia, propulsiones híbridas y motorizaciones del tipo HCCI. (Carga Homogénea Encendido por Compresión)
En este último caso es una combinación de los actuales motores de gasolina y diesel. Se trata de mezclar el combustible fuera de la cámara de combustión (inyección indirecta) y hacerlo explotar mediante compresión, como en los diesel. El resultado es un rendimiento superior al de un motor de gasolina convencional, pero sin las emisiones de partículas contaminantes propias de ciclos diesel.
Volkswagen lo denomina GCI (Gasoline Compression Ignition), aunque no es la única en desarrollar este tipo de sistemas: Mercedes-Benz escogió DiesOtto (a continuación imagen de su motor) como nombre, en referencia a la conjunción de los dos ciclos.