Durante los 11 primeros meses del año, Toyota vendió 1.256.000 vehículos en Japón, frente a las 1.354.000 alcanzadas en Asia (Japón excluido), un 4,5% más que el año anterior. De ese monto, nada menos que 622.000 fueron a parar a China (+20,7%), y se espera que las cuentas de 2009 se cierren con unas 700.000 unidades tras la Gran Muralla.
Norteamérica, por cierto, sigue siendo el principal mercado de Toyota, habiendo colocado 1.770.000 coches desde enero y hasta diciembre de 2009. La pregunta es... ¿hasta cuándo?