Mientras sostenemos el ticket de infracción en nuestras manos ¿cuántas veces se nos habrá cruzado por la cabeza esa idea? Pero un conductor norteamericano de Tennessee la llevó a la práctica cuando encontró su coche con una boleta de infracción en el parabrisas. (Noticia del Daily Herald).
Ni corto ni perezoso, la rabia le nubló el sentido e hizo lo primero que se le cruzó por la mente (o vamos a darle el beneficio de la duda: quizás no había papel en el primer baño en donde entró). Así que en un acto de locura, se limpió el culo con la boleta de infracción y la depositó en un casillero de correos municipal.
Cuando el empleado de correos vació el contenido del casillero, se encontró con un regalito bastante aromático. La policía pudo identificarlo rápidamente y le impuso un cargo menor, algo así como conducta desordenada, con una fianza de 5.000 dólares.