Lo imaginábamos, pero no teníamos confirmación oficial hasta ahora. Norbert Haug comentó en el paddock del GP de Australia que los motivos de la separación entre McLaren y Mercedes-Benz no tuvieron nada que ver con la dirección de la escudería de F1, sino más bien sobre los planes de ambas marcas para coches de calle.
La casa de la estrella no quería que McLaren retornara al campo de los superdeportivos de producción, y no estaba dispuesta a tener un cacho de los de Woking si estos pisaban el terreno del SLS AMG. Es por ello que cuando el proyecto del MP4-12C se confirmó, y se tiró adelante el tema de McLaren Automotive, Mercedes compró la escudería de Ross Brawn para iniciar su propio camino en la F1. Previamente ya se había seleccionado a AMG como desarrolladora y productora del SLS AMG en detrimento de McLaren.
Ahora queda por ver el camino que toma cada parte de esta separación. Obviamente, como aficionados hemos ganado dos modelos deportivos que de otra manera no habrían visto la luz en paralelo.