Saab, y más concretamente su nuevo dueño, Victor Muller quiere darle un giro a su gama de vehículos. Es evidente que lo que había no funcionó y ahora buscan nuevas opciones aprovechando la recién estrenada nueva relación entre Saab y Spyker.
La solución a sus problemas es crear un rival para el Mini. El también propietario de Spyker dice saber que está buscando, y la verdad es que ya tiene algunas ideas. Para empezar es muy probable que el nuevo vehículo se construya sobre el chasis del Spyker C8 Aileron, aunque en principio este supera el tamaño que se estaría buscando con 4,6 metros.
Por fuera está inspirado en el diseño del AeroX por un lado y en un predecesor por otro, el Saab 92 del cual recuperaría su espíritu. Espero que no copie su lentitud porque este tardó 7 años en salir a producción. Sinceramente en esta recreación las similitudes con el Mini son demasiado evidentes.