A diferencia del resto de modelos de Mercedes-Benz, el nuevo “alas de gaviota” no está limitado electrónicamente a 250 km/h. 571 CV son muchos, casi tantos como para hacer que este precioso ave se ponga a volar y como para alcanzar velocidades de vértigo. Y si no que se lo digan al conductor sueco que fue “cazado” por uno de los muchísimos radares que inundan las autovías de Suiza cuando circulaba con su precioso deportivo a más de 290 km/h y ahora la multa que le aplicarán se estima en 700.000€.
Aún le faltaba pedal para llegar a los 317 km/h de velocidad punta que oficialmente marca el Mercedes SLS AMG. El problema al que se enfrenta este hombre de 37 años es que la vía por la que circulaba está limitada a 120 km/h. Por mucho que Mercedes-Benz no limitase la velocidad máxima de su nuevo deportivo pensando en aquellos propietarios que quieran disfrutarlo en circuitos con una recta suficientemente larga como para alcanzarlos, 290 km/h no es una velocidad adecuada para ninguna vía pública, ni tan siquiera los famosos tramos de Autobahn en Alemania sin límite de velocidad
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