La factoría de Rolls-Royce en Goodwood está al límite de su producción, lejos de la masificación de otras fábricas en ésta la planificación, el cuidado de los detalles, las responsabilidad y el lujo hacen que un volumen de 15 unidades diarias resulten todo un hito para esta marca de lujo. Os imaginaréis que en una marca así no es habitual que haya un stock de automóviles, dado que todo lo que se vende se fabrica bajo reserva previa, aún así si os interesa compraros un Rolls-Royce tendréis que esperar al menos hasta septiembre.
La culpa la tiene el nuevo Rolls-Royce Ghost y el mercado asiático, concretamente China. El crecimiento que ha protagonizado la marca en el Área de Asia y el Pacífico ha sido una de las lanzaderas que han permitido a la marca crecer en esta primera mitad de 2010 un 200% respecto a 2009. Países como China y Taiwan tienen una pujante clase social adinerada que ha puesto su punto de mira en el lujo europeo y especialmente en berlinas de gama muy alta como las de Rolls.