Finalmente Packard decide abortar la idea, pero ya tenían muchos modelos fabricados. Tras un tiempo en estado de congelación, el proyecto sigue adelante y es nombrado “Deluxe-Eight” por ser sucesor del “twin-six”. Pero en dos años lo cambian a Packard’s “Twelve” por seguir un criterio. Se fabricaron cerca de 35.000 ejemplares.
Como lo veían venir, la venta no fue nada exitosa y tuvieron que venderlos por partes, carrocerías, motores, etc. En 1935 deciden aumentar la potencia del motor y hacerlo más confortable. Actualmente son muy exóticos y el precio oscila entre los 200.000 y los 350.000 euros. Fue uno de los grandes de la época.