Desde el siempre sorpredente país de la bota nos llegan las últimas noticias sobre Fiat. Como medida provisional para hacer frente a una demanda no demasiado boyante, la dirección del grupo automovilístico ha anunciado que parará sus fábricas durante dos semanas en enero. Ello implica que unos 30.000 trabajadores se vayan a sus casas. En tan poco tiempo serán casi unas vacaciones pagadas. Esta medida ha causado una enorme polémica en toda Italia.
Lo cierto es que la economía no está aun firme y aunque Italia haya salido de la recesión, al menos en cuanto a incrementos de PIB, todo el mundo sabe que la situación es delicada. El Consejero Delegado de Fiat, Sergio Marcchione, explica que esta reducción de demanda ha sido causa del fin de las ayudas públicas a la compra de coches, de las que Fiat se llevaba un buen trozo. Las juventudes políticas no lo ven así.