Este Nissan 370Z conmemorativo trae consigo bajo el capó el V6 de 3.7 litros habitual, con sus 330 CV devueltos a unas fulgurantes 7.000 vueltas y a sus 366 Nm de par máximo. POr supuesto está equipado con el sistema Synchro Rev que directamente automatiza el “punta-tacón” ajustando automáticamente la velocidad del motor a la necesidad de la nueva marcha.
Opcionalmente estas unidades pueden sumar a su equipamiento unos frenos de mayor capacidad o un diferencial de deslizamiento limitado. Si yo me fuera a comprar esta edición limitada, de cuyo precio no se sabe nada todavía, le incluiría estos dos elementos. ¿Acaso una edición especial para homenajear a un “corredor” de pista no debe estar preparada para correr?