A pesar que durante los entrenamientos no los estaba haciendo tan mal como se esperaba, incluso superó a pilotos con más experiencia como Piquet, Jabouille o Giacomelli, Londoño vio como una “novatada” en forma debrake test de Keke Rosberg le robaba su oportunidad. El finés realizaba una frenada fuerte delante de Londoño que acababa con un incidente entre ambos. Esto hizo que le negaran la Superlicencia necesaria y que Surer volviera al volante del Ensign.
Pero más allá de lo ocurrido en pista, lo más curioso de la historia es de donde procedía el dinero de Ricardo Londoño. El patrocinador principal que aportaba era Colombia, sin más. Una publicidad algo enigmática que hizo investigar a Bernie Ecclestone, con ya tenía la mosca tras la oreja. No tuvo que dar muchas vueltas para descubrir que el dinero venía de un grupo empresarial con sede en Medellín y con el narcotraficante Pablo Escobar como cabeza visible.
Años después, el propio Morris Nunn reconocería en un reportaje sobre el narcotráfico a algunos de las personas con las que se reunió para cerrar el contrato de Ricardo Londoño. Personas que vivían en grandes mansiones con aeropuerto privado y abundante seguridad privada armada. Para finalizar la historia, el pasado mes de julio, Ricardo Londoño murió tras recibir doce balazos. Un asesinato que la policía calificó como ajuste de cuentas ordenado por el capo colombiano Don Mario.