Para tranquilidad de muchos, un Ford Mustang orientado a los mercados globales tendría como motor tope al recientemente estrenado 5.0 litros V8 de 412 caballos, sin embargo se ofrecería además algún V6 turbo (¿EcoBoost?) para mercados como el europeo.
El reporte señala que existen tres alternativas para el futuro próximo del Mustang: La primera (y más fácil) es seguir evolucionando el concepto actual. La segunda es optar por un concepto similar al del BMW M3, ofreciendo un V6 turbo de alta potencia, calidad y performance. La tercera (y menos probable) opción es transformar al Mustang en un deportivo de alta tecnología y potencia, similar al Nissan GT-R.
¿Con cuál te quedas?.