En contra de todo pronóstico y estereotipo histórico, el diario "The New York Times" ha recientemente reportado un estudio llevado a cabo por el Centro de Investigación de Asuntos Sociales (SIRC en inglés), el cual dice que el género masculino tiene entre 50% y 100% más probabilidad que el femenino, de encontrarse detrás del volante en un accidente mortal. La razón según el SIRC, es que a los hombres "simplemente no les gusta las reglas de tránsito".
El prestigioso diario además citó varios otros estudios que muestran que los hombres son 4 veces más propensos a tomar y conducir que las mujeres, pasarse una luz en rojo, competir contra otros conductores, pegarse de cerca por detrás de otros vehículos, ser más arriesgados, además de ser más agresivos y emplear hasta 3 veces más la bocina.
Los autores de los estudios aducen que la razón científica por la que los hombres son más agresivos y arriesgados, tiene que ver con la composición de su ADN. Básicamente este revelador estudio ha probado con cifras lo que el sexo masculino nunca imaginó y se aferró por muchos años, al pensar que las mujeres conducen más peligrosamente que ellos.