Stirling Moss el campeón sin corona.
Por Daniel Orezzoli

El reciente accidente sufrido por el ex piloto británico Sir Stirling Moss, con suerte sin consecuencias graves, me sirve como ocasión para analizar las posibles causas que no le permitieron lograr la corona de campeón mundial de Fórmula 1, a pesar de haber sido uno de los mejores pilotos de la década de los cincuenta.

Evitaré realizar una biografía deportiva del piloto británico ya esta se puede encontrar en varios sitios de Internet y en particular en su sitio oficial www.stirlingmoss.com y sólo me concentraré en su participación en la Fórmula 1.

En su primera etapa o de iniciación en la categoría reina, Moss debutó con sólo 22 años, condujo un HWM y participó también al volante de autos ERA, Connaught y Cooper. En esta primera etapa lograr el cetro mundial claramente no estaba al alcance del joven piloto por su inexperiencia y por contar con autos de segunda línea.
Un Joven Moss el día de su debut en la Fórmula 1, con ocasión del Gran Premio de Suiza de 1951 corrido en el Circuito de Bremgarten donde clasificó 14° y finalizó 8° a bordo de un HWM 51.
En lo que yo defino como su segunda etapaen la Fórmula 1 que coincide con la instauración del nuevo reglamento con motores de hasta 2500 cc. los antiguos autos quedaron obsoletos y Moss que ya se perfilaba como una promesa tomó la decisión junto a su padre y a su manager, tras no haber sido considerado por los equipos debutantes Lancia y Mercedes Benz - que en el papel contarían con los mejores autos y los presupuestos más abultados -, de adquirir una Maserati 250F para así participar de manera privada en la temporada de 1954.

La Temporada de 1954 es recordada por el debut de la escudería Mercedes con ocasión del Gran Premio de Francia, en el circuito de Reims, y su arrasadora dominación. Para la Maserati 250F privada de Moss los problemas de juventud del auto lo dejarían fuera de carrera la mayor parte de las veces aunque logró su primer podio en SPA Francorchamps y también partir en primera fila nada menos que el Gran Premio de Alemania, corrido en el mítico trazado de Nürburgring, delante de la mayor parte de la escuadra Mercedes Benz.

Aquellos logros le facilitaron más atención de parte de la fábrica Maserati en la puesta a punto del auto que al contrario de los oficiales calzados con Pirelli,el de Moss calzaba neumáticos Dunlop de inferior performance debido al contrato que lo unía con dicha marca como también a la petrolera BP, auspicios que le reportarían interesantes sumas de dinero pero que le quitarían flexibilidad a la hora de elegir escuderías.

Para 1955, Mercedes decidía contratar los servicios de Moss para secundar a Fangio, opción que si bien le permitía estar sentado en el mejor equipo, lo debía hacer en calidad de segundo piloto lo que no fue obstáculo para adjudicarse el Gran Premio de Inglaterra corrido en el circuito dibujado dentro del hipódromo de Aintree. Correr junto al mejor piloto le permitió a Moss pulir su técnica de manejo aprendiendo del maestro Fangio un manejo rápido pero a la vez fluído y de poco desgaste para los autos.
Moss celebrando su triunfo en el GP de Inglaterra de 1955, donde se impuso a su compañero de equipo Fangio. Hasta el día de hoy Moss reconoce no saber si el maestro argentino lo dejó ganar frente a su público.
Tras el retiro de la escuadra Mercedes de las competiciones luego del desastre de Le Mans, Fangio y Moss quedaban libres optando el primero por Ferrari y Moss por Maserati, esta vez eso si como parte de la escuadra oficial. De esta forma un Moss de 27 años enfrentaría en la temporada de 1956 al campeón argentino de 44 años. La prensa de la época trató extensamente este duelo que se desarrollaría entre los dos mejores pilotos de la categoría y que se definió estrechamente a favor de Fangio con 3 triunfos (de las cuales uno compartido con su compañero de equipo Luigi Musso) en 8 fechas puntuables contra 2 de Moss y tres retiros por roturas mecánicas.
Moss al mando de la Maserati 250F con que se adjudicaría el Gran Premio de Mónaco de 1956.
La temporada siguiente, de 1957, Moss se iba al equipo inglés Vanwall y Fangio tomaba el lugar de Moss en Maserati venciéndolo nuevamente con 4 triunfos contra 3 del inglés, monopolizando ambos el total de las siete fechas puntuables de aquella temporada (sin contar con las 500 millas de Indianápolis). Hay que destacar eso si que Moss se saltó el Gran Premio de Francia corrido en Rouen Les Essart tras un accidente en esquí acuático días después de su participación en Montecarlo.

La Temporada de 1958 era la que se apostaba definitivamente por Moss, con un equipo Vanwall que enfrentaba su segunda temporada y un auto que se había demostrado válido y con Fangio en la misma Maserati que debido a las dificultades económicas de la marca de Módena no había desarrollado el auto, ocasión también en que se adoptaban cambios reglamentarios como la reducción de las carreras de 500 a 300 kilómetros y la adopción de combustible comercial (hasta 1957 fue libre y se usaban mezclas de alcoholes y oxigeno portantes).

Increíblemente la Temporada de 1958 tampoco fue para Moss, perdiendo el campeonato por 1 punto frente a su compatriota Mike Hawthorn en Ferrari, a pesar que Moss se adjudicó 4 victorias (la primera de ellas a bordo de un Cooper en Buenos Aires) y Hawthorn solo una pero el Ferrari fue más “llegador” que en Vanwall de Moss, que sufrió varios abandonos. Cabe destacar el fair play de Moss quien fue descalificado de su vuelta rápida en las clasificaciones del Gran Premio de Portugal disputado en el circuito de Oporto, (en la época la pole otorgaba un punto para el campeonato) debido a que circuló algunos metros contra el sentido del circuito tras un despiste, lo que no estaba permitido en el reglamento. El mismo reconoció el incidente que a la postre le costó el campeonato.

En entrevistas sucesivas Moss no ocultó su decepción por la pérdida del título mundial en 1958 a pesar de ser considerado como el mejor piloto de la época.A contar de la temporada de 1959 comienza la que denomino la tercera etapa de la carrera deportiva de Moss, más maduro y sobre todo menos enfocado tal vez en la obtención del título tantas veces esquivo, aunque no menos competitivo. Los ingresos que le proporcionaban sus auspicios personales y que le quitaban flexibilidad a la hora de considerar ofertas de escuadras relacionadas a marcas competidoras más su marcada preferencia a equipos ingleses y su amistad con el gentleman Rob Walker, descendiente de los fundadores de Johnnie Walker Whisky, lo llevó a crear una unión con la escuadra Rob Walker Racing que duraría hasta el fin de su carrera deportiva.
Moss en el Cooper T51 con ocasión del primer Gran Premio de Holanda, el 1959. Moss fue uno de los pocos pilotos que vivieron la época del cambio del motor delantero al trasero y continuaron siendo competitivos.
La escudería de Walker no podía contar con los mejores autos, que se reservaban los constructores para si, pero gracias a Moss el Rob Walker Racing logró 6 victorias en un total de 25 gran premios entre 1959 y 1961, con algunas épicas como la de Nürburgring de 1961, considerada por Moss como la mejor de su carrera.
Podio del Gran Premio de Alemania de 1961 que Moss se lo adjudicó, al mando de un Lotus 18 de la escudería Walker, con unos 30 caballos menos que las Ferrari. Junto a Moss Wolfgang Von Trips, segundo en una de las Ferrari Sharknose dominadoras de esa temporada.
Walker y Moss cerraron un trato con Ferrari, quien arrasó en 1961 con sus 156 sharknose, inédito para la marca y que consideraba el arriendo de un auto para la temporada de 1962 que Moss conduciría bajo la estructura y colores del Rob Walker Racing. Este trato se vió abortado por el accidente que puso fin a la vida deportiva de Moss, a inicios de 1962 en una carrera no puntuable en el circuito de Goodwood, aunque de no haber ocurrido dicho accidente con seguridad Moss no hubiera ganado el título ya que las 156 Sharknose se vieron ampliamente superadas en 1962 por los chasis ingleses que ya contaban con las plantas motrices V8 de Coventry Climax.

Una dosis de mala suerte y la inflexibilidad de sus patrocinantes personales fueron, en mi opinión, las principales razones que privaron a Moss de uno o más campeonatos ampliamente merecidos de este “campeón sin corona”
Moss siempre muy vigente junto a los campeones mundiales británicos Jenson Button, a la izquierda y Lewis Hamilton.
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