Mercedes-Benz 300 SL 1954.
El modelo se lanzó en 1951, el mismo año que Mercedes triunfaba con dos títulos mundiales de Fórmula 1, y nada mejor que celebrarlo que lanzar un modelo que pasaría a la inmortalidad y daría un nuevo significado a dos letras SL (sportlich leicht) deportivo ligero.

Aunque el modelo se lanzó como modelo para competición después de que en 1952 acapararán la atención de los medios por las múltiples victorias que consiguieron, como la doble victoria de Karl Kling y Hans klenk en la mítica Panamericana, el segundo puesto en la Mille Miglia así como estar entre los primeros en las 24 horas de Nürburgring; el modelo pasó a la producción.

El modelo de calle fue lanzado en 1954 en el Salón del Automóvil de Nueva York donde la prensa quedó estupefacta al ver la impresionante estética, caracterizada por las “alas de gaviota”, así como un espectacular motor de 2996 cm3 de seis cilindros que con 215 CV que alcanzaba unos casi inalcanzables para la época 71,5 cv/ litro de cilindrada por lo que el motor giraba a unos inusitadas 6600 revoluciones por minuto de régimen máximo.

Otra novedad era el chasis tubular del que constaba de gran rigidez y ligereza junto a la carrocería de aluminio a partir de la base del Mercedes W186. El conjunto fue victorioso en las carreras y en el mercado fue muy valorado vendiéndose más de 1.400 unidades entre 1954 a 1957 de la versión coupé.

En 1957 se presentó el roadster que aunque perdía las “alas de gaviota” daba una nueva dimensión al conducirlo a cielo abierto y disfrutar del bronco sonido del 3.0 litros que disponía bajo el capó. Se hizo muy popular entre las estrellas rutilantes de la época como Elvis Presley y se llegaron a colocar más de 1.800 unidades hasta el año 1963. El roadster fue el primero en incorporar 4 discos de freno.

Tanto éxito cosechado que el sustituto, el 230 SL “pagoda” de 1963 no fue capaz de gestionar tal herencia con mismos resultados. Después de estas palabras ya podemos hacerle hueco en nuestro garaje a uno de los coches que han marcado, e incluso marcan con su nueva versión SLS AMG el mundo del automóvil. ¿Es el AMG un digno sucesor de tal modelo? Yo me atrevería a decir que no.
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