Litvina: perfecto en Siberia.

Si lo he entendido bien, Litvina es una empresa fundada en 1997 con la intención de crear una red de mayoristas de recambios para vehículos de producción rusa (ZIL, GAZ, KAMAZ, PAZ, UAZ, MAZ, VAZ y algunos más). Ahora imaginemos lo que puede suponer intentar transportar mercancías de forma habitual por regiones casi árticas como Yakutia, Kamchatka, Yamalia o, por extensión, casi cualquier zona de Siberia. Era cuestión de tiempo que acabaran desarrollando su propio vehículo capaz de atravesar, con ciertas garantías, algunos de los terrenos más dificultosos del planeta.
El resultado es lo que denominan ATV Lytvyn, un peculiar vehículo autopropulsado que a buen seguro nunca ganará un concurso de diseño, pero con una imagen, conseguida fundamentalmente gracias a sus tremendos neumáticos, que hace presagiar su poderío a la hora de adentrarse en una tormenta de hielo. Lo de ATV hay que tomarlo con cautela, ya que sus 5,10 metros de longitud, sus 2,45 metros de anchura y su altura de 2,70 metros nos dicen que, en realidad, estamos ante algo más parecido a una furgoneta.
Propulsado por un motor diésel de origen japonés (concretamente un 2.2 litros de la marca de tractores agrícolas Kubota), consigue desplazarse a una velocidad máxima de 45 km/h. sin casi importarle el tipo de terreno que pisan sus neumáticos. Más aún, también es capaz de deslizarse por el agua a unos parsimoniosos 3 km/h. Un todo terreno en toda la extensión de la palabra.
A primera vista parece más bien el proyecto de fin de carrera de algún aficionado al tuning con unas cuantas asignaturas sin aprobar, pero la sonrisa condescendiente se torna en cara de incredulidad cuando se le ve avanzar, a ritmo pausado pero seguro, por parajes cubiertos por ingentes cantidades de nieve. De hecho, fue capaz de subir hasta los 5.025 metros de altitud por las amenazantes laderas del Monte Elbrus, la montaña más alta de la cordillera del Cáucaso y, según dónde pongamos la frontera, también del Continente Europeo superando los 4.810 metros del Mont Blanc.
Lo dicho, no busqueis ningún alarde de diseño, ni tampoco la más mínima concesión a algo que se parezca remotamente al confort. Su única misión es no quedarse atascados en los lugares más inaccesibles. Como prueba de su eficacia, echadle on vistazo a estos videos grabados en 2006 durante la expedición “Polar Ring”, en la que cruzaron tierras hostiles siberianas a la altura del círculo polar ártico.
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