China es un país muy particular. Con una población que supera los 1.300 millones de personas, es lógico pensar que antes o después acabará siendo una superpotencia mundial, y visto el panorama internacional y los inteligentes movimientos que está tomando el gobierno Chino ya hay quien ve al gigante asiático como primera potencia no dentro de muchas décadas.
Dadas sus especiales características, su jefe de estado, Hu Jintao, no podía pasearse en una simple berlina de representación alemana, como hacen los mandatarios de medio mundo, si no que tenía que tener su propia limusina. Si Obama, la Reina Isabel II o el Papa tienen sus propios vehículos diseñados en exclusiva para ellos, él no podía ser menos. Así que se pusieron manos a la obra y hace un par de días por fin se pudo ver la limusina presidencial china.