El 8 de noviembre de 1909 el Lightning Benz marcaba un éxito en el mundo automotriz y todo un récord de velocidad al alcanzar los 205.6 kilómetros por hora. De eso hace 100 años pero el récord no ha perdido ningún mérito aunque ahora esa velocidad la pueda alcanzar casi cualquier compacto del mercado.
En una pista de cemento creada en Brooklands, Reino Unido, el Lightning Benz pilotado por Victor Hémery fue capaz de acelerar hasta alcanzar esa velocidad gracias a un enorme motor de gasolina de 21,5 litros de cilindrada y una potencia de 200 CV.
El día del récord el Lightning Speed marcó una distancia de un kilómetro en 31.32 segundos y una milla entera, es decir 1.61 kilómetros, en sólo 41.27 segundos. Son cifras excelentes para la época y además fueron el comienzo de mejores cifras con el propio Lightning Speed. 2 años después Bob Burman cogía sus mandos en Daytona Beach, Estados Unidos, y alcanzaba los 228.1 km/h.