Colección Kroymans.

Escrito por Daniel Orezzoli

Hace pocas semanas se remató la colección de autos Ferrari del empresario holandés Federico Kroymans tras caer en quiebra la empresa que encabezaba.

Así es…lamentablemente para el señor Kroymans llegó la hora de deshacerse forzadamente de su fantástica colección de autos Ferrari debido a que la crisis internacional le pasó a “factura” a la empresa familiar que encabezaba y que era la importadora para gran parte de Europa de General Motors además de tener una fuerte presencia en los países del norte europeo con la representación de Saab, Jaguar, Kia, Alfa Romeo y por supuesto Ferrari. La colección estaba en garantía de los acreedores e irá a pagar parte de los US$2 billones de pasivos.

Fuera de este “impasse” Federico Kroymans ha sido un activo participante en carreras y presentaciones de autos clásicos donde utilizaba algunos ejemplares de su nutrida colección como el F399 de Formula 1 (chasis N193/99) el cual tras un golpe a no más de 100 km/h, sufrió sorpresivamente la quebradura de su chasis años atrás en el circuito de Laguna Seca.
Dónde está la otra mitad?......se debió haber preguntado un afortunado Federico Kroymans quien solo sufrió una fractura en una rodilla.
Este inusual accidente puso en alerta al departamento Formula 1 Clienti de la marca de Maranello, quienes administran más de 70 autos de Fórmula 1 vendidos a clientes como Kroymans, investigando las causas de esta peligrosa falla. El auto en cuestión era el que Michael Schumacher condujo a la victoria en el Gran Premio de San Marino de 1999.

Otro ejemplar de la colección vendida era el Ferrari 250 GTO de 1963 (chasis N°4757), uno de los 33 ejemplares construidos y cuya tasación supera los US$10 millones, aunque el precio de venta en esta ocasión no se conoció, entre otros, debido a que el comprador (un coleccionista norteamericano anónimo) se adjudicó en un solo lote más de 15 autos de la colección de Kroymans.
El 250 GTO chasis N°4757 recientemente subastado junto a parte de la colección Kroymans por un coleccionista norteamericano. En la sección reportajes históricos hay uno bajo mi nombre titulado Ferrari 250 GTO en que se describe de manera más completa las características de este modelo.
El 250 GTO fue adquirido por Kroymans en 1988 en una cifra de alrededor de US$ 2 millones y la historia de este ejemplar incluye haber sido rematado por el FBI en 1997 debido a que su dueño norteamericano había sido condenado por tráfico de drogas, quien a su vez lo había adquirido en 1982 por US$345.000. (una apreciación de precio espectacular)

El primer propietario de este valioso ejemplar fue el Conde Giovanni Volpi di Misurata quien poseía la Scuderia Serenissima de Venecia. La entrega por parte de la fábrica fue el día 5 de Junio de 1963 y el auto fue puesto a “trabajar” inmediatamente ese mismo mes, en ocasión de las 24 horas de Le Mans, cuando la Scudería se lo confió a los pilotos Carlo Abate y Fernando Tavano, quienes se retiraron tras un accidente.
Parte de la colección: en primer plano se ve un 330 GTC, seguido de un 250 GT SWB y de un 275 GTB.
La colección que incluía algunos modelos exclusivos encargados por el Príncipe Bernardo de Holanda (padre de la actual reina Beatriz) a Ferrari, fue dividida entre la parte que adquirió el coleccionista norteamericano y la restante dividida entre varios postores que se la adjudicaron y que serán los nuevos “guardianes” de estos exclusivos autos.
Federico “Fritz” Kroymans en una foto de inicios de la década de los ochenta. La quiebra de la sociedad fue explicada en un comunicado de prensa semanas atrás y la justifican por la violenta caída en los volúmenes de venta de autos. Kroymans Group tenía también una red de talleres donde prestaba servicio técnico y una empresa de leasing.
Otras vista de la colección que estaba situada en el subterráneo de la concesionaria principal del ahora quebrado Kroymans Group en Holanda.
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