Muchos fabricantes han suministrado MRAP al ejército, especialmente BAE Systems e International Navistar. Otro de los problemas de estos vehículos es el coste, cada unidad cuesta cerca de medio millón de dólares al contribuyente, los Humvee no llegaban a una quinta parte. Y también hay que saber pilotar estos vehículos, pueden ser propensos al vuelco y su gran altura hace que a veces colisionen con cables eléctricos, un problema que ya ha causado la muerte a varios soldados, especialmente artilleros.
Los mecánicos también se quejan de la escasa estandarización, los Humvee eran siempre sencillos de reparar, pero para cada tipo de MRAP hay que seguir diferentes procedimientos y al menos hay diez tipos diferentes en servicio. En todo caso, ya han salvado bastantes vidas, y los inconvenientes son inferiores a esa gran ventaja.