La telenovela de Gemballa llega a su fin, pero aún con muchas incógnitas en el aire. Para refrescarnos la memoria, Uwe Gemballa, prestigioso preparador de Porsche en Alemania desaparecía en Sudáfrica a principios de febrero. Los rumores pronto empezaron a aflorar, la propia Polizei germana se involucró en los intentos de búsqueda, que fueron infructuosos. Pronto empezaron a descubrirse trapos sucios, como la creación de una nueva sociedad a nombre de la madre de Uwe, y una conexión con “gente no muy santa” de Checoslovaquia.
Este señor checo le había encargado un Gemballa MIG-U1, que se dice jamás fue entregado. El día antes de desaparecer la mujer de Gemballa ordenó una transferencia a una cuenta sudafricana de un millón de euros. Pistas muy sueltas que dejan entrever asuntos bastante oscuros a nivel económico-legal. El caso es que Gemballa no ha aparecido desde entonces, no sabemos muy bien que aventurar. Lo que sí es certero, es que la mujer de Uwe acaba de declarar en bancarrota el negocio de preparación.