Cuando dejas el automóvil y sales en bicicleta, estas aportando con la descontaminación y descongestión de la ciudad, sin embargo esta noble acción podría tener serias consecuencias. Muchos se preguntarán cual es la causa del problema y la respuesta son todos aquellos que siguen utilizando los automóviles.
Un estudio recientemente publicado en Atmospheric Environment y reportado por Times Online, halló que los ciclistas de zonas urbanas, inhalan decenas de millones de nanoparticulas toxicas en cada respiración, las que por lo menos quintuplicarían las que inhalan los conductores de automóviles o peatones. ¿De dónde salen estas partículas? Principalmente de los escapes de los vehículos motorizados, especialmente los con motorización diesel.
Las nanoparticulas se relacionan con enfermedades del corazón y problemas respiratorios, las cuales además pueden entrar al torrente sanguíneo, por lo que una simple tos, no es capaz de "limpiar" el sistema. Una solución es utilizar una mascarilla, aunque las partículas son tan pequeñas que traspasarán casi cualquier barrera. ¿Solución definitiva? Vehículos cero emisiones.