Estaba bastante claro, que podía suceder, y así fue Poco después de que el Departamento de Transporte de Estados Unidos y la Administración Nacional de Seguridad de Tráfico en Carreteras emitieran un informe señalando que los problemas de aceleración súbita detectados en millones de modelos de Lexus y Toyota aún no se habían resuelto, McCuneWright LLC, una gabinete de abogados del Sur de California, ha presentado una demanda colectiva contra el fabricante japonés en representación de los consumidores afectados por este defecto. Al frente de la demanda están dos ciudadanos de Los Ángeles: Seong Bae Choi, propietario de un Camry 2004, y Chris Chan Park, con un FJ Cruiser 2008.
Según lo expresado en el documento, Toyota tenía constancia desde hace años de la posibilidad de que sus vehículos pudieran sufrir acelerones no deseados, habiendo acumulado más de 2.000 quejas relacionadas con este problema que la compañía atribuye a unas alfombrillas inadecuadas que podrían atascar el pedal acelerador.
McCuneWright se hace eco de las estadísticas de la firma Safety Research & Strategies, según las cuales estas aceleraciones habrían dejado 16 fallecidos y 243 heridos. Uno de estos accidentes, en los que perdió la vida un policía y tres familiares, habría sido la causa de la llamada a revisión de más de 3,8 millones de automóviles en Estados Unidos.
Citando al bufete, "ni un error por parte del conductor ni las alfombrillas pueden explicar muchos otros incidentes protagonizados por Toyotas fuera de control. Hasta que la compañía reconozca el problema real y lo solucione, nos preocupa que puedan suceder más accidentes prevenibles con muertos y heridos".
McCuneWright también alega que los propietarios de los vehículos afectados tendrían más problemas de la cuenta a la hora de controlar sus coches en caso de aceleración accidental, debido a medidas como la necesidad de pulsar durante tres segundos el botón de arranque para detener el motor (en los modelos con este tipo de encendido), y la mayor fuerza requerida por el pedal de freno durante un acelerón (68 kg de presión frente a los 13,5 kg necesarios en circunstancias normales según el documento).
Por el momento se desconoce la indemnización exigida a Toyota.