Usain Bolt, es el hombre más rápido del mundo en correr los 100 y 200 metros planos, además de un serio fan de los automóviles. Hace seis meses consiguió uno de sus sueños al subirse a los mandos de un Ferrari F430 en Mónaco, y hace poco se lo vio reluciente de felicidad en un concesionario BMW al momento de recibir las llaves de su nuevo M3 como regalo de su patrocinador oficial Puma. Ahora, lo último que se sabe de Bolt es que sufrió un accidente junto a dos acompañantes mujeres en su poderoso BMW de 420 caballos de fuerza, mientras viajaba en una de las carreteras de su país. Aunque se desconocen las causas exactas, se cree que el piso del asfalto estaba mojado y resbaladizo, lo que provocó que el coupe dejará unas marcas de frenado de 50 metros de largo antes de meterse por debajo de un camión. La policía tampoco dio indicios sobre si Bolt excedió la velocidad permitida, pero si se supo que el atleta jamaiquino de 22 años sufrió una lesión en uno de sus pies. No es la primera vez que un atleta es incapaz de controlar un superauto; cuando a comienzos de este año el futbolista Cristiano Ronaldo sufrió una experiencia similar en su Ferrari 599GTB.