Parece mentira, pero es cierto. Con el fin de estimular a la economía y salvar a la pobre industria automotriz, el Congreso de Estados Unidos aprobó una ley que pretende ayudar a los dueños de "carcachas" o autos viejos , con miles de dólares para cambiar sus cacharros por modelos nuevos.
La ley intenta beneficiar al medio ambiente, estimular la venta de automóviles nuevos y poner detrás del volante a los afortunados dueños de automóviles y camionetas "truckas" que sean considerados en este plan de estímulos que durará un año y costará mil millones de dólares del dinero de los contribuyentes.