Con toda la polémica que ha generado Toyota con sus millones de unidades llamadas a revisión por problemas en los aceleradores, frenos, oxidaciones de partes, entre otros; muchos pensarán que la marca debió haber tenido grandes repercusiones financieras estos últimos meses. Sin embargo la realidad fue otra, con una ganancia neta valorada en $1,200 millones de dólares durante el primer trimestre del 2010, y tomando en cuenta los mil millones de dólares que se gastaron en los arreglos de las unidades defectuosas alrededor del mundo.
Akio Toyoda, presidente de Toyota, afirmó que seguirán con sus planes de aumentar sus ganancias, al "ofrecer vehículos de alta calidad a precios razonables", sin descuidar la seguridad de sus usuarios.