Poco ha durado el señor Tom Purves a cargo de Rolls-Royce. También hay que decir su nombramiento fue uno de transición, dado que cuando dejó en 2008 BMW Norteamérica para convertirse en jefe de la marca de lujo más prestigiosa del mundo, lo hizo a sólo dos años de cumplir las seis décadas estipuladas por BMW para jubilar a sus ejecutivos. Su sustituto será Torsten Mueller, y con él, se esperan cambios importantes en el fabricante inglés.
Mueller es otro veterano de la firma muniquesa. Era desde 2008 y hasta ahora responsable de producto de BMW para todo el mundo, aunque su fuerte está en el marketing y la creación de marca, siendo uno de los arquitectos del relanzamiento de MINI entre los años 2000 y 2003. Parece por tanto un nombramiento apropiado para Rolls-Royce, sabiendo que la casa se encuentra en pleno proceso de expansión mediante el lanzamiento de modelos que requerirán una nueva forma de entender el negocio.
Como poco (poquísimo), Mueller deberá supervisar la rumoreada colaboración entre MINI y Rolls-Royce, el desarrollo de las variantes coupé y cabriolet del Ghos
t, y tal vez, la creación del primer crossover de la marca. No sabemos lo ocupado que estaba hasta ahora en BMW, pero dudamos que vaya a tener tiempo para aburrirse en su nueva oficina de Goodwood.