Toyota 2000 GT: “Sólo se vive dos veces”.
Toyota había presentado el GT por primera vez en el Salón de Tokio en 1965, inspirado en la línea de los Jaguar sólo se fabricaron 337 unidades entre 1966, año de entrada en producción, y 1970. Entonces su precio rondaba los 5000 €, si hoy quieres adquirir una de las pocas unidades que hay en venta tendrás que desembolsar unos 150.000 €. Bajo el capó tiene el 2.0 del Toyota Crown modificado por Yamaha, gasolina atmosférico de seis cilindros en línea que ofrecía 150 CV, una velocidad punta de 217 km/h y una aceleración de 0-100 km/h en tan sólo 8,8 segundos. Su caja de cambios era manual de cinco velocidades.

El 2000 GT llevaba muy poco tiempo en el mercado cuando se rodó esta película, era el año 1967 y ésta se convirtió en una promoción perfecta para un modelo de estas características. Si alguno recordáis el film en él aparece un 2000 GT cabrio que nunca llegó a comercializarse, este modelo era una interpretación del modelo original firmado por Albrecht Goertz. Viendo lo espectacular que era la versión descapotable no me entra en la cabeza el porqué de la decisión de no comercializarlo.
Más preguntas, ¿y por qué descapotable y no la versión “normal”?, pues tiene una explicación muy sencilla, la culpa la tuvo Sean Connery y su estatura, no entraba en la variante coupé y la productora decidió eliminar el techo del 2000 GT, pero la cabeza del actor escocés seguía sobresaliendo y se tuvo que diseñar un nuevo parabrisas que modificaba la altura del vehículo.

Se fabricaron dos 2000 GT para la película, uno se encuentra en el museo de Toyota y el otro tristemente se le ha perdido la pista. A los originales acompañaron varias réplicas que se encuentran en el museo inglés The Cars of the Starts. Además del 2000 GT, en la película aparecen unos Toyota Crown que utilizaban los sicarios del malvado Osato, uno de ellos acabó colgado de un helicóptero CH-47 antes de ser arrojado a la bahía de Tokio. Estos Crown pesaban 1.300 kilogramos y tenían 115 CV.
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