La historia de Seat ha estado acompañada de momentos de bonanza y momentos de crisis, focalizada sobre todo en los años 80, tras la salida de Fiat de su accionariado y el proceso de negociación para su compra por parte del Grupo Volkswagen en 1986. Ya durante la crisis del año 1993 Seat entró en fuertes pérdidas, que no se pudieron subsanar hasta pasado el año 1996. Cuando todo parecía ir bien, la recesión global acometió de lleno con España, que además ya estaba preñada de una crisis particular.
Las malas noticias son que Seat lleva dos años consecutivos con pérdidas, y no parece que 2010 vaya a ver revertida esa tendencia. Durante el primer trimestre del año, ha habido una pérdida operativa de 110 millones de euros, el doble que las otras dos marcas del Grupo en números rojos: Bentley y Volkswagen Commercial. El plan ideado por Erich Schmitt para reflotar la economía de Seat fracasó, y desde el pasado mes de septiembre, el nuevo CEO es el inglés James Muir, antes CEO de Mazda Motor Europe.