Es un modelo que no debe confundirse con el 5 convencional; el Turbo fue un vehículo de rally adaptado para la carretera por razones de homologación.
El motor de aleación de 1,4 litros soportó importantes modificaciones hasta aparecer como un turbo e intercooler deportivo que entregaba 160 CV y que estaba montado en el centro del vehículo a efectos de la distribución de peso. Visualmente no habla duda de que era un Renault 5, pero con unos pasos de rueda muy anchos que servían, aparte de la estética para insuflar más aire al motor; éstos le añadían 60 cm de ancho. Su peso se mantuvo en los mínimos con un habitáculo de lo más espartano y con las puertas, el capó y la cola de aluminio; otras modificaciones interiores serían una suspensión muy dura para correr en rallies, grandes frenos de disco y neumáticos muy anchos. La versión Turbo 2, aparecida en 1983, sería ligeramente más lenta al tener toda su carrocería de acero. Inicialmente fue pensado para el mundial de rally.