La otra alternativa llega de la mano de Honeywell y Dupont, que han desarrollado el refrigerante HFO-1234yf que, además de no afectar a la capa de ozono, puede emplearse, sin ningún tipo de adaptación, en los climatizadores actuales.
Sin embargo, los últimos ensayos han puesto en entredicho la idoneidad del producto para la utilización en el automóvil: es altamente inflamable, algo en lo que no repararon lo suficiente los laboratorios que lo desarrollaron.
En este tira y afloja, el último en tomar posición ha sido el gigante Toyota, que ha anunciado no estar dispuesto a asumir los riesgos del HFO-1234yf, del que tampoco se conocen su efectos ambientales a largo plazo.
Nuevamente, un enfrentamiento entre criterios medioambientales e intereses económicos de grandes empresas. Nuevamente, existe el riesgo de que el verde del dólar sea mas fuerte que el verde de la vegetación.