En las fotos se ve claro. La carrocería del Porsche Type 64 estaba esculpida para lograr el mínimo coheficiente de penetración posible, a lo que también ayudaban sus cuatro ruedas carenadas. A pesar de que hablamos de finales de la década de los años 30, la carrocería fue desarrollada en túnel de viento. Ésta, estaba fabricada a partir de láminas de aluminio de 1,2 milímetros de espesor, talladas a martillazos sobre un molde de madera hasta conseguir su particular forma.
En cuanto a la motorización, el Type 64 contaba con un pequeño motor boxes de 4 cilindros y tan sólo 1,1 litros en posición trasera que proporcionaba una discreta potencia de 45 CV. El bastidor era simple, basado en el del KdF, una simple chapa a la que se le soldaba el túnel de la transmisión. Gracias a su ligera carrocería, el peso total del Porsche Type 64 se quedaba en 545 kilogramos. A pesar de la poca potencia con que contaba, las velocidades máximas estaban en torno a los 130-140 km/h.