El Small Pressurized Lunar Rover (SPR) más moderno emprenderá en un futuro el viaje a la luna para servir de transporte a los astronautas. Pudimos conocerlo en su paseo triunfal desde el centro de la capital estadounidense hasta la Casa Blanca con motivo de la llegada a la misma del presidente número 44 en la historia de EEUU, Barack Obama.
Este gran vehículo cuenta con una cabina presurizada, protegida de las radiaciones y de la agresiva atmósfera lunar, y se asienta sobre 12 ruedas Michelin Tweel. Estas gomas, que no son neumáticos, están preparadas para adaptarse a las irregularidades del suelo de la Luna y resistir con fuerza las agresiones de este terreno, pudiendo ejercer el SPR de todoterreno entre los cráteres y los demás desniveles existentes. El Lunar Rover es ecológico, por motivos obvios, y al menos no contaminará la luna.
Se propulsa con dos motores eléctricos capaces de empujar con 17.000 Newtons de fuerza y mover al vehículo lunar hasta los 20 kilómetros por hora. La tracción y la dirección es a las doce ruedas, para maximizar la movilidad y evitar la pérdida de agarre.