PACKARD - Historia de la gran marca Americana

Si tomamos en consideración que miles de marcas automotrices han ido y venido desde principios del pasado siglo, sobre 100 años atrás, y que una gran mayoría eran marcas americanas como: Duryea, Winton, Pope-Hartford, White, Peerles, y Dupont, para nombrar solamente algunos de aquellos pioneros, es sorpresivo como cualquiera de estos nombres haya podido y mantenerse tan singularmente popular como lo ha hecho el nombre de Packard. El nombre de Packard es uno reconocido entonos los círculos automotrices, sea por grupos como el Antique Automobile Club of America, el Classic Car Club of América, FIVA o cualquiera de los cientos de clubes dedicados a autos de la post-guerra que se han formado de costa a costa y en el exterior de los Estados Unidos.

Desde los tiempos de los “horse-less carriages” hasta los fabulosos años cincuenta, siempre ha habido un modelo Packard para cualquier interés automotriz.

Junto a los Cadillacs V-12 y V-16, los Chryslers Imperial, los KB Lincoln, los Packard “Eights” y “Twelves” fueron juzgados como los mas prestigiosos, particularmente en Europa, donde la marca Packard era considerada la mejor de América. El éxito inicial de Packard en sus comienzos le permitió a la compañía colocar mas autos en las carreteras que ninguna otra marca independiente y durante la mas grande era en la historia, la década de los treinta. Ningún otro fabricante, a excepción de Cadillac, ofrecía una línea de modelos mas completa que Packard. Packard parecía ser invencible, y por un largo tiempo lo fue.

El sucumbir de nombres como Marmon, Pierce-Arrow, Franklin, Auburn, Cord y Duesenberg pudo explicarse y acreditarse a la terrible economía de la era ed la Depresión, sin embrago Packard sobrevivió el peor momento de la historia automotriz en America. Packard se mantuvo exitoso, contribuyo al esfuerzo de la Guerra, pudo sostener su éxito financiero y a fines de los años cuarenta era considerado por los consumidores en el mismo nivel de Ford, general Motors y Chrysler. Packard era considerada por la economía americana de un éxito tal que es difícil entender como fue posible que la firma quebrara.

Cuan popular es la marca hoy en día? Solamente hay que mirar en las matriculas de los Clubes de Autos Clásicos de Estados Unidos y ver que hay mas Packards inscritos que cualquier otra marca. Entre estos, se encontrara el Packard “two-door convertible victoria” y los “phaetón”, de acuerdo a preferencia individual. En cuanto a los años, autos fabricados entre el 1932 y el 1934 son, en la opinión de los coleccionistas, lo mejor de lo mejor.

Como autos de colección, Packard ha sido una inversión sumamente estable. Debido a los grandes números de su producción original, Packard no subió agigantadamente de precio en la década de los ochenta, ni tampoco cayo en picada en los noventa como hicieron marcas como Cord y Duesenberg. Por supuesto, siempre esta la excepción de algunos modelos especiales de producción limitada de carrocería “full coachwork”, pero en términos generales, la marca ha sido una sabia inversión.
Para muchos coleccionistas en búsqueda de modelos no-clásicos, los Packard One-ten y One-Twenty han sido algo accesible a la vez que elegante. Aun mas popular, se encuentran los modelos de la pre-guerra como el Packard Clipper, considerado como uno de los autos mas adelantados de su época. Los Clippers representaban el alejarse de los estilos clásicos de los treinta y de los métodos tradicionales de manufactura. El Packard Clipper es una clase aparte y se considera como el ultimo gran carro que llevo el nombre Packard.
Es posible que coleccionistas de Packards de los treinta y de los cincuenta este en desacuerdo con la fanaticada del Clipper y a la verdad que la selección es difícil, cuando uno ve las líneas de un Caribbean de los cincuenta.
Lamentablemente, la década de los cincuenta fue una tumultuosa para Packard. Malas inversiones, una difícil y errada asociación con Studebaker. Muchos economistas alegan que si Packard hubiera recibido la ayuda federal que Chrysler recibió en los años setenta, esta hubiera podido superar su crisis financiera y tal vez hoy, veríamos modelos Packard en la era tecnológica. La verdad nunca la sabremos.
La historia de Packard cursa seis décadas, una odisea que comenzó en Warren, Ohio y termino en un edificio alquilado en la Avenida Conner en Detroit, Michigan. Esta sirve de recuerdo de el hecho que hasta los gigantes caen y las mejores de las intenciones muchas veces llevan a las peores de las consecuencias.
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