Mike Accavitti, presidente y CEO de Dodge, ha dicho que dado que el Viper SRT10 ha sido un icono para la marca capaz de cautivar a clientes alrededor de todo el mundo, es un orgullo confirmar la continuidad de la fabricación de uno de los últimos superdeportivos americanos.
El motor que va a propulsar a esta bestia es el mismo V10 de nada más y nada menos que 8,4 litros de cilindrada tras su paso por las manos de McLaren, un bloque que procede de un camión y que para esta ocasión vuelve a dejar su cifra de potencia en los mismos 600 CV de la versión 2008.
El par motor es asimismo de 760 Nm y esta configuración permitirá al Dodge Viper SRT10 acelerar de 0 a 100 Km/h en menos de 3 segundos y medio, una buena carta de presentación para enfrentarse a los deportivos europeos.